A Romeo Devis le gustan los agujeros, y particularmente los glory holes. Queda allí con el guapo Diego para que venga a ocuparse de su pollón canadiense
Igor y Jey llegan a su piso de alquiler para pasarlo bien el fin de semana. No tuvieron mucha suerte, no fue un día soleado pero el propietario en cambio era un cachondo muy emprendedor