Francois Sagat ha llegado a la ciudad y ha dejado sus maletas en la habitación del pecado. No tarda en invitar a tíos para sacarles todo su elixir supremo. Los dos guapetones han gozado de las nalgas divinas de su ídolo
Jey estaba en el sur de Francia pasando el finde. Tras cruzarse con el guapísimo Igor, la suerte los vuelve a juntar en el portal de éste, quien lo invita a subir