Hadrian y Dimitri regresaban de una fiesta, estaban cachondos y han decidido pasar un buen rato en el parking. No se dieron cuenta que los estaban siguiendo
Ray, regresando a casa en su skate, le pregunta la hora a un tío bueno. Los dos guaperas ligan y se van a follar a un sitio apartado. Ray termina con la boca y el culo bien rellenos con el pollón del guapetón