Even se despierta y baja para ducharse. Al subir de nuevo a su habitación, pasa por delante de Damien, que está trabajando en su ordenador, y mientras sube las escaleras, no duda en dejar caer su toalla
Even se ha permitido un finde cachondo, y el adjetivo se queda corto con todo lo que hizo. Al llegar a la ciudad, estaba un poco perdido. Bastian lo ha acompañado amablemente a su dirección. Allí no sólo se despiden en la acera
Milán llega a un bar justo antes de que cierre, el barman le deja aún así entrar. Este y su colega de curro se bajan los dos al sótano a meter los rabos en los Glory-holes. Milán que no se hace de rogar se pone de rodillas en un segundo para ocuparse de esas dos pollas bien gordas. Mientras uno de los barman le rompe el culo a lo bestia, Milán se corre en la boca del otro, aún con hambre de rabo es una doble penetración y una buena lefada lo que va a dejarle satisfecho y con el culo bien lleno !