Alex se fue a la playa bien temprano para hacer deporte. Pietro, que lo estaba mirando desde lejos, no pudo resistirse. Le gustó lo que veía y fue directo a hablar con él.
Es tarde. Tom ha oído un ruido y se levanta para beber un poco de agua. Al pasar por el salón, ve a Alex, sin camiseta, concentrado en su portátil. Tom se detiene, lo observa… y en sus ojos se ve claramente lo que desea.
Tras haber follado sin parar, Justin, Igor y Jey habían olvidado que tenían que liberar el apartamento al día siguiente, pero a las 17h aún dormían y fue el propietario quien los despertó
Alex siempre tiene hambre de rabos y leche. Dio cita a un docena de mancebos para calmar su sed. Esta vez, todos llenaron un vaso y al final Alex disfrutó con su néctar preferido.