Teddy está de rodillas, listo para chupar, esperando a su rollete. Se trata de Noam, un grandote guapetón, que viene para que le expriman su enorme poya.
Keiran un chulo Australiano con un rabo de caballo ( no menos de 24cm) estaba de paso por Paris. El semental andaba a la caza asi que paso a hacerme una visita, el me revento el culo, claramente, en raras ocasiones me he follado rabos tan enormes !! y al final por supuesto el sexy semental que tenia reservas de lefa especialmente para mi,, le hizo un placer a mi culo,estuvo corriendose a lo bestia, para que mi culo pudiera tragarselo todo. Ya vereis como los mvimientos de cadera del Australiano y sobretodo su rabako, van a partir en dos a Eric
El cocktel de Eric 2a parte. Una vez mas cremita de la buena durante una hora. Esta vez Eric nos muestra como se ocupan a lo grande de su culo y de su boca todos sus colegas... Sementales XXL con los huevos llenos a reventar !
Un caluroso mediodia de verano, yo habia quedado en una esquina con Valentino, un chulazo de 22 takos, que queria un rollo directo, sin marear la perdiz. Asi que despues de habernos visto, empezamos a montarnoslo a la entrada de un parking. Nos pusimos tan burrakos que acabamos en la habitacion de mi hotel, pegandonos una follada dificil de olvidar, sobretodo para mi culo, que acabo bien abierto y sobretodo bien lleno de una buena dosis de la lefa bien espesa del tio bueno.
Philippe y Flo se cruzan corriendo. Mientras se iban conociendo, a lo lejos se dan cuenta de que Guillaume está entrenándose con su coach de boxeo. Algunas miradas y directos a follar en una esquina apartada. Philippe ha gozado bastante y ha sido rellenado por dos pollas bien grandes
Scott y su novio chateaban desde sus teléfonos, buscando a un chulazo para montárselo los tres. De tanto buscar acabaron encontrando a un súper chulazo macho y peludo con un rabako a prueba de culos tragones. El noviecito de Scott acabo con el culo bien reventado y lleno a sako de unas buenas dosis de lefa... Pero ya se sabe cuanto más te gusta... Más quieres
Esa noche, Max y Ryan no dormían. Estaban cachondos y pasaban un buen momento. Tom, que no dormía tampoco, les escucha y excitado por la situación, va a espionarles