El folleteo loco continúa. Romeo tenía la polla babosa, vigilaba las idas y venidas desde la ventana cuando encuentra a 2 guaperas y les invita a subir para follárselos
En el sótano de un garito Diogo se ha librao de su colega para poder comerse unos buenos rabos en su lugar. Una partida a cuatro bien caliente en la que el chulazo acabo con el culo bien repleto.
Hadrian, a la caza de un gran calibre, encuentra lo que buscaba: unos 25cm que estaban de paso por la zona, el pollón de un potro negro que ha venido a enterrarse directamente en su culo. Hadrian ha disfrutado como nunca