Nicolás está en una pausa entre clases cuando un tío buenorro se le acerca con ganas de pasarlo bien. Las clases pueden esperar un poco… Unos instantes después, Nicolás ya estaba a cuatro patas.
Dos colegas con ganas de cachondeo entran en un bar,mazo de calientes no paran de mirarle el culo al camarero detras de la barra, poco a poco el bar se va vaciando, una vez vacio y aprovechando que el barman tiene que bajar al sotano, los dos malotes cierran las puertas y lo siguen escarelas abajo. Una follada de escandalo comienza...